En el epicentro artístico del Polígono ISO de Carabanchel en Madrid, en un edificio industrial cargado de historia y creatividad, dos mundos aparentemente distintos coexistían. En la tercera planta, Pilar y Carlos, desde su estudio creativo photoAlquimia, daban forma a través del arte y el diseño a nuevas narrativas para concienciar acerca de la sostenibilidad y de como reconectar de nuevo con la naturaleza. Más abajo, en la primera planta, Artcuero el taller escuela de Alex y Sara, especializados en calzado y mascaras artesanales, respiraba el aroma del cuero trabajado a mano, preservando el oficio tradicional en cada pieza que creaban.
Sara Montero y Alejandro Casado
Artcuero
Un día, fruto del azar, Carlos y Alex cruzaron caminos en la escalera del edificio. En aquel encuentro fortuito, entre palabras sobre oficios y pasiones, surgió la chispa de la creatividad fruto de mezclar sostenibilidad, reconexión con la naturaleza y calzado. La idea era muy sencilla, reconectar con la naturaleza a través de nuestros pies, diseñando unas sandalias que permitieran sentir y conectarte a la tierra en cada paso, algo similar a caminar descalzo. Alex, conocedor de la materia prima y los secretos de su oficio, sintió la conexión inmediata con aquella poderosa visión.
Juntos comenzaron a imaginar un calzado donde el diseño minimalista y la artesanía tradicional se entrelazaran, dando vida a piezas que no solo embellecieran, sino que contaran una historia. Así nació Almatierra, más que un producto, representa un regreso a lo esencial. Una invitación a sentir y reconectar con la madre Tierra desde lo más simple y profundo: la huella de nuestros propios pasos.
Pilar Balsalobre y Carlos Jiménez
photoAlquimia